La prohibición de la expresión

Vaya por delante que estamos en el año 2015, no el 215. Por segunda vez en menos de 4-5 meses, el máximo órgano futbolístico europeo, la UEFA, ha sancionado al FC Barcelona porque sus aficionados han mostrado banderas independentistas en dos partidos.

Este tipo de conducta en el Camp Nou, la he visto desde que empecé a ir a ver partidos acompañado de mi padre con apenas 2 años. Los primeros recuerdos que tengo son de cuando tenia 6-7 años y os puedo asegurar que desde entonces, siempre he visto alguna bandera independentista (y otras muchas) ondear durante los partidos. Es decir, no es nada nuevo.

Podríamos entrar en un debate sobre qué es lo expresa una determinada bandera u otra. Podriamos entrar en si es lícito mostrar una bandera de un país determinado, de una región determinada o de una ideología en concreto.  Pero prefiero no entrar ya que el post no va por ahí.

Tan solo centrándome en las banderas, voy a hacer una división muy generalista: las que expresan o incitan a la violencia ( léase determinadas banderas con mensajes amenazantes o banderas de ideologías que defienden la violencia) y las que no.  Llegados a este punto, entiendo que las primeras no se puedan mostrar en ningún evento público (en uno privado, cada uno pone sus normas) y menos en uno donde frecuentan dos bandos/dos equipos/dos rivales por lo que puede significar y puede acarrear.

Pero llevar una bandera (o cualquier prenda; he visto camisetas, gorras, jerséis e incluso bambas) que lo único que defiende (que alguien me corrija si estoy equivocado) es la independencia de una Comunidad Autónoma, sin recurrir a ningún tipo de mensaje o acción violenta, es una muestra de la exageración que estamos viviendo en la actualidad.

Cada uno tendrá sus posicionamientos ideológicos y políticos, pero los que nos consideramos liberales, no logramos entender cómo se puede prohibir la expresión pacifica de una parte de la población. Es más, no entiendo como aquellos que tienen cierto poder de decisión no sean capaces de ver que la prohibición es un tema que no sólo no beneficia a nadie (perdón, a nivel económico con la sanción si beneficia a la UEFA) sino que sólo genera un rechazo y un efecto contrario en las próximas semanas y meses.

Señores de la UEFA (y por extensión de la FIFA) dedíquense al fútbol, que es en lo que ustedes son expertos. Tienen un producto maravilloso que es la Champions League. Un producto que a muchos de nosotros se nos ponía la piel de gallina cuando sonaba el himno a las 20:45. No lo estropeen. Dejen las prohibiciones para los políticos y déjenos disfrutar de nuestra pasión que es el futbol.

Export Meeting Point, es el lugar de encuentro de la internacionalización.

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